Hoy, 2 de febrero, se celebra el Día Mundial de los Humedales.

Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, «los humedales conforman un conjunto variado y singular de ecosistemas, como lagunas, deltas, marismas, lagos, pantanos o manglares», entre otros, los cuales se consideran como «sistemas de transición entre la tierra y el agua».
Los humedales, al igual que los demás ecosistemas, «proporcionan servicios de los ecosistemas que resultan esenciales para el buen funcionamiento del planeta», como el abastecimiento del agua y seguridad hídrica, biodiversidad, cambio climático…

Además, «estos ecosistemas singulares tienen unas particulares condiciones hidrológicas» y se caracterizan por «la gran riqueza y diversidad de sus componentes bióticos y abióticos». Esto los convierte en los ecosistemas «más complejos y dinámicos», aunque también «más frágiles y vulnerables del planeta».
Uno de los humedales más relevantes que tenemos en Euskadi es Salburua, en Vitoria-Gasteiz (Álava), un sistema de humedales formado por dos lagunas principales, las balsas de Betoño y de Arkauti. ¿Y por qué nos parece tan relevante? Porque es un Lugar de Interés Geológico (LIG), concretamente es el LIG 79 Humedales y Cuaternario de Salburua. De hecho, se trata del mayor acuífero cuaternario de la CAPV.

Desde el punto de vista hidrogeológico, Salburua se ubica en la Masa de Agua Subterránea Vitoria. Para entender lo que ocurre con el agua en Salburua es necesario remontarse varios miles de años atrás, a la era Cuaternaria (hace 2,59 Ma). Los ríos que entonces surcaban la Llanada Alavesa fueron depositando sobre el sustrato rocoso grandes cantidades de gravas, arcillas y limos de gran porosidad.

Estos depósitos de gravas poseen la capacidad de regular el paso del agua que las atraviesa subterráneamente y dan lugar al acuífero cuaternario de Vitoria. Este acuífero, que se extiende por gran parte de la Llanada Alavesa es, precisamente, el más extenso de la Comunidad Autónoma del País Vasco.
En aquellos lugares topográficamente más deprimidos, el agua subterránea se hace visible y aflora el nivel freático, dando lugar a los humedales de Salburua. Es lo que se conoce como un humedal de descarga de acuíferos, del que Salburua es un magnífico ejemplo. Es por eso que tiene un alto valor interés hidrogeológico.

Con todo esto, en este día tan señalado debemos reivindicar el garantizar la conservación y el uso racional de nuestros humedales.
